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jueves, 27 de mayo de 2010

Redescubriendo "La Cocinera"

He hecho este intento muchas veces pero nunca había conseguido avanzar como lo estoy haciendo ahora. En menos de 2 semanas ya he probado 5 recetas con "la máquina", ¡y 4 de ellas saladas!

Es porque me he concienciado de que puede ahorrarme tiempo, ahora que lo voy a necesitar más que nunca, pero sobre todo me permite centrar mi atención en otras cosas. Creo que es lo mejor que tiene este sistema, que le das a un botón y puedes olvidarte de tiempos y temperaturas, sin embargo del fuego o del horno hay que estar pendiente, no lo puedes descuidar.

Así que me he preparado, a partir del índice de recetas del libro, una selección de las más sencillas y tradicionales en sus ingredientes y elaboración, y también las he clasificado por el tipo de alimento, como una pequeña base de datos. Y ya he hecho éstas:

+ Bacalao con tomate: salió buenísimo con una lata de tomate troceado (que no triturado) y un bote de pimientos asados en conserva.

+ Pastel de queso con galletas: un gran descubrimiento, sólo hace falta queso fresco (triturarlo bien, batirlo incluso), leche condensada, galletas y huevo. Sale un pastel jugoso que da gusto. Está delicioso acompañado de plátano y canela (como en la foto) o con unas fresas, o mermelada, seguro que con nata montada también. Lo incluyo en mi lista de clásicos imprescindibles.

+ Lomos de merluza con guisantes: quien dice guisantes dice menestra congelada (verduras delicatess de eismann) + unos espárragos trigueros. Mi madre vino a comer y le gustó mucho.

+ Ragout de sepia con pimiento choricero: estaba deseando probar este condimento y el sabor no me defraudó, aunque la verdad, es fuertecito, por eso creo que la cantidad que sugiere la receta es quizá demasiada. Lo hice con patata tomando como referencia otras recetas parecidas y eso ayudó a suavizar un poco el plato.

+ Jamoncitos a la pimienta: nata líquida + granos de pimenta prometían una salsita sabrosa y cremosa, pero luego resulta que se empasta con el picadilo de cebolla y zanahoria y no queda fluido, aunque está muy rico.

Y bueno, tengo otras muchas recetas seleccionadas con carne de cerdo y vacuno, púdines y quiches saladas, verduras y legumbres, etc. Por fin parece que le voy a sacar partido a la máquina y a mi tiempo... Pero ojo! sigo pensando que en la mayoría de casos y situaciones es mucho más gratificante cocinar por los métodos tradicionales, y disfrutar tanto del proceso como de los resultados :)

Hasta otra!

sábado, 8 de mayo de 2010

Recetitas del día a día

¡Qué gusto da comer en casa! tengo tantas oportunidades de probar recetas nuevas... y por fin liberarme del hándicap que supone el traslado, conservación y recalentamiento de la comida en el trabajo. Hay ciertos platos que al día siguiente de hacerlos no son ni la sombra de lo que eran recién hechos (al contrario de lo que decía hace unos días sobre los que mejoran con el reposo), y eso al margen de la satisfacción que da comerlos inmediatamente, sin tener que esperar con la miel en los labios.

+ Pastel de melva (consumer): pues sí, otra vez encontré en la pescadería un pescado vistoso y barato con el que experimentar. Esta vez se trataba de melva y tuve el acierto de pedir los lomos por si acaso no podía cocinarla entera. Enseguida vi que aquello no iba a ser fácil porque por dentro tiene un aspecto de lo más desagradable, sangrante y de olor intenso, tanto que se me revolvió el estómago al cocerla y limpiarla.

Pero al fin me hice con ella y preparé un pastel clásico con las indicaciones de consumer para otros pescados grasos (p. ej. caballa, palometa, jurel, salmón, atún, etc.): 1 kilo de pescado desespinado y cocido, 2 dl de salsa de tomate, 4 huevos, 1 dl de nata líquida y 40 minutos al baño maría.

Al día siguiente se disiparon todas mis dudas: servido con mayonesa, patata cocida y ensalada de tomate estaba buenísimo, y otro día lo probé con pimientos asados y unas aceitunas verdes y también me encantó.

Ya sé que la presentación no es muy artística, pero cuando tengo hambre no puedo pensar...

+ Tortitas de patata (CD nº 146): esta receta ya la hice el verano pasado un día de vacaciones que vino mi madre a comer. En el original están guarnecidas con verduras de temporada (de la huerta) y atún, pero el otro día les puse champi de lata, cebolla rehogada y gambas. Me parece una forma original de comer variado y saludable, pero el resultado tampoco es demasiado sabroso la verdad. Seguiré intentándolo :)

Así es como salieron del horno con mi nuevo salvabandejas de silicona de la marca Lékué. Gracias a una promoción de electrodomésticos me regalaron una selección de productos muy prácticos: un molde rectangular, otro redondo, unos para magdalenas individuales y también un pincel. Tienen muy buena pinta, y es que "se conoce" que es una marca muy buena. He visitado su web y desde luego tienen productos muy innovadores y funcionales.

Pues nada, aquí me quedo pensando qué hacer para la próxima semana, mmmmmmm

jueves, 22 de abril de 2010

Flanes y allegados (I)

Por fin me decido a dedicar un post a este tipo de preparaciones que tanto me gustan, no sólo por su sabor sino también por lo interesante que me parece la técnica, tan versátil y tan práctica.

Siempre me ha inquietado cuáles serían las diferencias entre lo que se denomina flan, pudin (o budin), pastel, etc., porque encuentro muchas recetas muy parecidas con distintas denominaciones. Hoy por fin he encontrado un artículo en consumer que me ha permitido unificar conceptos:

«Flan, budín, pastel o tarrina son diferentes formas de llamar a unas recetas que, con sutiles diferencias, tienen en común que se preparan en moldes y resultan más o menos compactas. Estos platos pueden servirse fríos o calientes, según la estación del año, y permiten combinar prácticamente cualquier tipo de verdura, carnes o pescados.

Desde el punto de vista nutricional se trata de un plato completo ya que el ingrediente obligatorio es el huevo y, en numerosas ocasiones, los lácteos. Supone una excelente manera de aprovechar alimentos que han sobrado del día anterior, haciéndolos más apetecibles.

Para su elaboración, sea cual sea el relleno se dejará enfriar un poco antes de hacer la mezcla con el huevo. De lo contrario, empezará a cuajar y la mezcla no será homogénea. Para conseguir un pastel más esponjoso deben batirse las claras a punto de nieve.

En el momento de rellenar el molde hay que dejar un espacio de un dedo de grosor como mínimo para que pueda subir la mezcla. En el caso de que se prepare de un día para otro, el pastel ganará en sabor y quedará más compacto.

Si el pastel o el flan se cocinan al baño maría quedarán mucho más suaves, aunque tardan más en hacerse que si se cuece directamente al horno, en cuyo caso se formará una corteza dorada y crujiente en su superficie.

Finalmente, para saber si el preparado está bien cuajado, se aprieta suavemente la superficie del pastel para comprobar que no sale líquido, o bien se pincha con un palillo o cuchillo, que deberá salir limpio».

Según mi criterio, yo creo que el flan es la menos compacta de esta preparaciones, por hacer un mayor uso de sustancias líquidas (huevo, leche, purés). En cuanto al pudin, me parece que se caracteriza por tener pan, patata u otro almidón en su composición, por lo que su textura se hace más harinosa y consistente. Y sobre el pastel, yo diría que es donde menos líquido se utiliza, siendo protagonistas el resto de ingredientes sólidos (carne, pescado, verduras).

Tengo seleccionadas multitud de recetas de este tipo, pero una de las que más me han gustado es la que hice la semana pasada: Pastel de verduras del CF nº 135. De ésta me llamó la atención los taquitos de jamón cocido rehogados con cebolleta, y el queso rallado en la mezcla.

Una de las claves del éxito creo que fue la forma de las verduras, que coincide con lo que he leído hoy en consumer: «... es importante que queden algo crujientes una vez cocidas. De esta manera, se aprovecha más su valor nutritivo y se obtiene un resultado óptimo de textura y sabor».

Creo que con estas anotaciones tengo mucho más claro lo que es cada cosa y todas en general, así que a partir de ahora prepararé mis recetas de flanes, pudines y pasteles más contenta :)

martes, 30 de marzo de 2010

Salmón muy bien aprovechado

¡Menudo juego me dio un lomo de salmón! Casi una semana cocinando y comiendo de varias recetas nuevas y originales.

Todo empezó por una Lasaña de salmón que tenía en mi lista de recetas en espera. La idea inicial era elaborar yo misma la pasta fresca según me recomendaba mi curso de cocina, pero me di cuenta tarde de que los ingredientes debían estar a la misma temperatura para hacer la masa, así que recurrí a las láminas de mi despensa. Ahora me he propuesto practicar con la masa de ñoquis, pero eso es otra historia...

La receta es del CF nº 134, muy sencilla: a base de capas de pasta, salmón fresco en lonchas, y queso brie batido con nata líquida. Como siempre, tuve problemas para encontrar en queso (limitarse a ir a DIA a última hora es lo que tiene), así que utilicé queso Feta, que es un tipo de queso fresco pero con más grasa que el de Burgos y de sabor intenso.

En fin, el plato quedó muy bien pero es bastante potente, tanto queso se hace un poco empalagoso y el plato acaba resultando algo pesado. Viendo ahora las fotos, me doy cuenta de que la ración tenía que haber sido sin duda la mitad.

El caso es que me sobró la mitad del salmón que había previsto, así que lo reservé para hacer unas hamburguesas de aquellas rebozadas con copos de avena del CD nº 145. Mientras tanto, ese mismo finde, preparé un super-cocido para mi familia y me sobraron patatas y zanahorias cocidas, pues fue con eso con lo que hice la masa para las hamburguesas. Menuda diferencia! Qué sabrosas! Un claro ejemplo de aquello de "¿Cueces o enriqueces?" Estaban realmente ricas :)

Pero ahí no acaba la cosa, porque ya estábamos hartos de hamburguesas y todavía me sobraba mezcla de salmón, patata y zanahoria, así que se me ocurrió hacer un pastel de pescado. Simplemente apliqué la técnica de 4huevos + 3dl.nata + 40 min. baño maría (4 personas), y cenamos durante 2 noches más una especie de pudin estupendo, mejor aún con un poco de mayonesa.

Pues eso, que viva el salmón! y que vivan las sobras!

viernes, 17 de julio de 2009

Pasteles que me llegan a la patata

Los pasteles a base de patata son una clásico en las revistas de Cocina Fácil que colecciono, y los que he encontrado en el último número me han hecho recordar los anteriores y dedicarles a todos este post.

> Pastel con alcachofas y queso (CF nº119): aunque sólo la he hecho 1 vez, esta receta es una de mis preferidas por la sencillez de su sabor y elaboración. Sólo hacen falta una lata de alcachofas en conserva y unos "tranchetes", y de eso tengo casi siempre. Con el molde desmontable que me compré en los chinos (en la foto más abajo) se le da forma muy fácilmente y queda fenomenal. La repetiré en cuanto tenga ocasión.

> Pastel de patata y moradela (CF nº132): reconozco que esta mezcla con mortadela es un tanto peculiar y de gusto complicado, pero mereció la pena probarla. A diferencia del pastel anterior, es un poquito difícil conseguir el cuajado y textura idóneos porque hay que ligar las capas con una espacie de bechamel con huevo y la mortadea se escurre. Se condimenta con romero.

En esta ocasión he preparado estas recetas del CF nº141: "Patatas: platos por pocos euros"

> Boquerones con tomates y aceitunas: una preparación que prometía cuando leí sus ingredientes (los ya mencionados + alcaparras, ajo, pan rallado...), pero que no cumplió mis expectativas. Lo cierto es que le añadí una anchoas por propia iniciativa (las que me sobraron de las recientes zanahorias marinadas) y creo que la pifié. Tampoco ayudó que me lo comiera al día siguiente de cocinarlo, ni el asado de los boquerones que, para qué engañarnos, lo suyo es la fritura, malagueña a ser posible. Pero mi Anónimo se los comió, y al menos es me hace un poco más feliz :)

> Pastel de queso fresco: con las capas de patata se alternan otras con puerro, champiñón, acelgas y queso blanco de untar, y luego hay que cuajarlo con huevo en el horno al baño maría. En lugar de un molde grande, tuve la brillante idea (modestia aparte) de utilizar dos cazuelitas de barro individuales con el siguiente resultado de presentación

Una receta muy interesante, pero cada vez tengo más problemas con la acelgas, como con las espinacas cocidas... es que no me gustan!!! :´( sniff sniff. Sin embargo sí me gustan las espinacas en crudo (ensaladas), en crema o con bechamel, en potajes, o en sopas como la que suelo hacer con pollo y avena de Arguiñano.

En cualquir caso me estoy informando sobre lo que me pierdo nutricionalmente si las elimino de mi dieta, y bueno, tampoco es para tanto, porque según he leído el resto de "verduras de hoja verde" comparten sus propiedades: las coles o repollos, la lechuga, el brócoli o el romanesco.

Para terminar, me he propuesto un poco de lectura sobre el tema en Consumer Eroski:

Las ventajas de comer verde : Las verduras de hoja verde, por su contenido en magnesio y clorofila, ayudan a resolver trastornos como las contracturas musculares y la anemia

Verduras de hoja y coagulación sanguínea: Las verduras de hoja verde se caracterizan por su contenido en filoquinona, la fuente principal de vitamina K, que participa de manera directa en la coagulación de la sangre.

Hasta la próxima!