sábado, 3 de abril de 2010

Abajo el ayuno y la abstinencia!!

Habiendo torrijas ¿cómo voy a hacer penitencia en estas fechas? Imposible. Aunque digo yo, que si hasta los más beatos las comen a pares no deben de ser tan malas... Así que repito la receta del año pasado y me dispongo a preparar unas riquísimas Torrijas de pan.

Pero antes, la semana pasada, preparé otro dulce también muy tradicional, de hecho la sección del CF nº 144 a la que pertenece la receta se llama "Cuatro tartas de toda la vida". Se trata de un Pudin de manzanas y uvas pasas que no sé si es típico de la Semana Santa pero los ingredientes lo parecen: huevos, leche, azúcar y pan.

Mmmm! qué rico. Lo que pasa es que a mi Anónimo no le gustan las manzanas en la repostería, así que comerme todo el pastel yo sola fue un poco cansino. Eso y el molde de aro que compré en los chinos fue lo que deslució el resultado final, pero en cualquier caso mereció la pena :)

Y siguiendo con la cocina de Pascua, hoy Sábado Santo he preparado unos Paquetes de bacalao con salsa de tomate para chuparse los dedos (CD nº 148). La técnica era el papillote y me permitía aprovechar el resto de pasas que compré para el pudin. El sofrito ha quedado muy sabroso, con cebolla estofada, tomate frito de Fitero y todo flameado con brandy.

Tenía muchas ganas de estrenarme en esta técnica culinaria, que combina las técnicas del horneado, el braseado y la cocción al vapor. Consiste en envolver los alimentos en papel de horno o papel de aluminio y hornearlos, conservando así sus sabores naturales (fuente: Consumer)

En la pag. 63 del CF nº 139 tengo reservada más información sobre el tema porque me gustaría dominar la técnica y utilizarla más a menudo para hacer verduras y pescados al horno. Entre otras cosas porque mediante este procedimiento es menor la pérdida de vitaminas y sales minerales, y también se reduce la grasa para cocinarlo.

Bueno, ya lo contaré. Bye.

martes, 30 de marzo de 2010

Salmón muy bien aprovechado

¡Menudo juego me dio un lomo de salmón! Casi una semana cocinando y comiendo de varias recetas nuevas y originales.

Todo empezó por una Lasaña de salmón que tenía en mi lista de recetas en espera. La idea inicial era elaborar yo misma la pasta fresca según me recomendaba mi curso de cocina, pero me di cuenta tarde de que los ingredientes debían estar a la misma temperatura para hacer la masa, así que recurrí a las láminas de mi despensa. Ahora me he propuesto practicar con la masa de ñoquis, pero eso es otra historia...

La receta es del CF nº 134, muy sencilla: a base de capas de pasta, salmón fresco en lonchas, y queso brie batido con nata líquida. Como siempre, tuve problemas para encontrar en queso (limitarse a ir a DIA a última hora es lo que tiene), así que utilicé queso Feta, que es un tipo de queso fresco pero con más grasa que el de Burgos y de sabor intenso.

En fin, el plato quedó muy bien pero es bastante potente, tanto queso se hace un poco empalagoso y el plato acaba resultando algo pesado. Viendo ahora las fotos, me doy cuenta de que la ración tenía que haber sido sin duda la mitad.

El caso es que me sobró la mitad del salmón que había previsto, así que lo reservé para hacer unas hamburguesas de aquellas rebozadas con copos de avena del CD nº 145. Mientras tanto, ese mismo finde, preparé un super-cocido para mi familia y me sobraron patatas y zanahorias cocidas, pues fue con eso con lo que hice la masa para las hamburguesas. Menuda diferencia! Qué sabrosas! Un claro ejemplo de aquello de "¿Cueces o enriqueces?" Estaban realmente ricas :)

Pero ahí no acaba la cosa, porque ya estábamos hartos de hamburguesas y todavía me sobraba mezcla de salmón, patata y zanahoria, así que se me ocurrió hacer un pastel de pescado. Simplemente apliqué la técnica de 4huevos + 3dl.nata + 40 min. baño maría (4 personas), y cenamos durante 2 noches más una especie de pudin estupendo, mejor aún con un poco de mayonesa.

Pues eso, que viva el salmón! y que vivan las sobras!

lunes, 15 de marzo de 2010

Una de cal y otra de azúcar

Últimamente estoy muy golosa, y como soy consciente de lo diabólicos que son la bollería y postres lácteos industriales, he optado por hacer los míos caseritos, mucho más saludables y además me entretengo en la cocina.

Hace unas semanas comenté que iba a hacer unas magdalenas con salvado de trigo, pues bien, lo que hice exactamente fueron unas "rocas" con salvado de trigo. Sólo conseguí comerme la mitad, porque el resto se endurecieron aún más con el paso del tiempo y ya ni mojadas en leche se podían tragar.

Mi error: añadir salvado como ingrediente extra en lugar de sustituir parte de la harina, así que la masa quedó muy densa. Para rematar les faltaba azúcar por lo que sólo sabían a trigo. Por lo menos eran vistosas...

Ésta ha sido la de cal, y la de azúcar viene ahora con una Magdalenas de receta tradicional, la que dice Simone, pero también este post de "Cocina con Carmen" que me ha confirmado el uso de los sobres de gaseosa. Sorprendentemente eran aquellos sobres que tenía desde hace tiempo en la despensa desde que mi suegra me los diera en LA como digestivo, y hasta ahora no había caído...

Por fin se puede decir que he hecho unas auténticas magdalenas, esponjosas y ¡¡buenísimas!! Y cómo brillan, qué bonitas. Todo un éxito.

Otro ejemplo de cal y azúcar ha sido la experiencia con las Natillas de La Cocinera. Resulta que hago la receta con toda la ilusión, tal y como dice el libro, con nada menos que 6 huevos y 1 l. de leche y cuando acaba el programa se habían echado a perder, estaban como cortadas, una pasta grumosa por un lado y un líquido transparete por otro, un asco.

Me dio tanta rabia que me puse a buscar la solución en internet y la encontré en el foro de La Cocinera. A otro lector le había pasado exactamente lo mismo, y leyendo un poco de aquí y de allá comprendí que se habían cortado al hervir. Así que las he repetido (esta vez con la mitad de los ingredientes, por si tenía que volver a tirarlas) y parado el programa 18 a los 20 minutos. Aquí lo explico:

Y bueno, hablando de postres caseros, ya queda poco para Semana Santa y... ¡las torrijas! pero si veo que se me hace muy largo, siempre hay tiempo de hacer unos flanes, un bizcocho de zanahoria, una tarta de queso, bla, bla, bla...

lunes, 8 de marzo de 2010

Legumbres 2 veces por semana

Será porque ahora me fijo más en las recetas a base de legumbres que encuentro tantas y tan interesantes. Y es que en mi estado se supone que debería comer 2 raciones semanales de legumbres, y por eso trato de diversificar mi recetario.

Empecé innovando con un Potaje con calabaza del CF nº 144. La base era de judías blancas y garbanzos con un sofrito de veduras. Muy sencillito, soso incluso, pero muy saludable.

Después he hecho una Cazuela de alubias del CF nº 139 que era una auténtica maravilla. "Sabrosa dieta mediterránea" se llama la sección de la revista donde se incluye. Consistía sin más en un salteado de judías blancas con un pisto de berenjena, pimiento y tomate, aliñado con pimentón y orégano. Simplemente deliciosa. Yo diría que ideal también para una tapita de aperitivo. Aquí la tenéis una muestra justo antes de ir a la boca...

Hoy también he comido legumbres, pero aunque lo que quería hacer eran unos Guisantes con cebolla y huevo cocido del CF nº 144, al final he preparado la misma receta con lentejas (de bote) ¡porque no tenía guisantes!, ya me vale... Los ingredientes son los mismos que los de mis lentejas de Simone, fundamental el majado de pan frito con ajo y pimentón, pero en este caso sin caldo y servido con huevo. "Mu ricas".

Y todavía tengo en mi lista de destacados estas recetas para hacer en las próximas semanas:

+ Garbanzos guisados con setas de temporada (CD nº 148)

+ Pasta con garbanzos (CF nº 135)

+ Alubias rojas con tomate (CF nº 148)

+ Crema de alubias blancas y gambas (CF nº 148)

A ver si me armo de paciencia y hago fotos antes de llevarlas a la mesa, porque llegado el momento me puede el ansia de comer :)

Hasta la próxima!

domingo, 28 de febrero de 2010

Menú de domingo tonto

Este titular procede del último post de Falsarius Chef -¡qué grande!-, pero yo no he hecho lentejas sino unas recetas nuevas que paso a comentar.

Como siempre, estaba inquieta por aprovechar unos restos de nata líquida que tenía en el frigorífico, y esto me ha permitido por fin probar con la Sopa de esparrágos a la reina que tenía apuntado del Cocina Diez nº 145. Una mezcla muy fluida y ligerita, rica aunque no exquisita, me sirve como modelo de otras sopas de verduras.

De segundo tenía bacalao y pensaba hacerlo en salsa verde según receta de Simone, pero ha menguado tanto al descongelarlo que no he tenido más remedio que buscar otra receta para desmigarlo. Mi minilibro de Grandes Recetas de Bacalao me ha dado la solución: Bacalao al estilo Señor Prior, que no es otra cosa que mezclarlo con patata y huevo cocido, ajo laminado, y regar con huevo batido antes de dorarlo en el horno. Se sirve con perejil espolvoreado y aceitunas negras, que le dan un toque buenísimo.

No he querido abusar del aceite de oliva y la verdad es que ha quedado bastante seco, hay que reconocer que hubiera estaba mucho mejor con un buen "chorrazo", o incluso con las patatas confitadas como para tortilla o servido con mayonesa.

Por cierto, que los restos de nata eran de un Solomillo a la pimienta verde del CF nº 139 (pero de cerdo), que disfrutamos acompañado de una pasta larga al huevo salteada con setas al ajillo. Creo que la receta se quedaba corta de nata, porque redujo demasiado y estaba muy espesa. La próxima vez echaré más nata y usaré la salsa de acompañamiento, pero no coceré en ella la carne porque pierde vistosidad.

Para terminar este domingo tonto me apetecía preparar algo dulce, y me he decidido por una magdalenas integrales con salvado de trigo siguiendo la receta de Sonia con muesli. El motivo no es otro que mi imperiosa necesidad de fibra para activar el tránsito intestinal, una forma sutil de decir que ¡estoy super-estreñida! Por no hablar de otros problemas escatológicos, hay va otro enlace muy útil sobre el tema.

Otro día colgaré la foto. Hasta pronto.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Marmitako de ayer y de hoy

Este es un post que dejé en borrador hace meses. Concretamente lo que dejé fue sólo el título, por lo que no tengo muchas pistas de qué quería contar exactamente. Pero rebuscando en la memoria de mi cámara he encontrado una foto de aquel último Marmitako, así que ya tengo algo más que publicar.

Creo recordar que con este título me refería también a un intento de Marmitako anterior que no tuvo buen resultado, para el que utilicé una especie de "falda de emperador" incomestible... pero en esta ocasión salta a la vista que puse más esmero... e ingredientes de calidad. ¿La receta? Por supuesto de Simone.

Los colores de esta cazuela me han recordado de repente a otro plato tradicional que hice en estos últimos meses de ausencia: Pollo al chilindrón. Con permiso de la susodicha recurrí a un nuevo libro de recetas que quería estrenar, "Cocina para dos" de Gloria San Juan. Me lo regaló mi padre hace tiempo y ya sólo por eso le tengo mucho cariño, pero es que además es muy práctico.

Te quiero papá.

miércoles, 3 de febrero de 2010

The Jelen sin cooking

Buf! me da mucha pereza ponerme a dar explicaciones sobre este parón tan largo en mi blog, y tampoco tengo ganas de recapitular estos 4 meses de ausencia.

Resumiendo, los trastornos digestivos durante el primer trimestre de embarazo me dejaron totalmente "fuera de juego", no era capaz ni de leer nada relacionado con la cocina, con que mucho menos ponerme a cocinar; y cuando por fin me recupero, llegan las navidades y lo peor de todo: la obra de la cocina.

Pero aún sin la cocina amueblada, sólo con la placa instalada provisionalmente y cortando las verduras sobre la tabla de planchar, ya era el momento de volver, pero eso sí, despacito. Así que empiezo sólo con algunas pinceladas de lo más reciente, y el resto ya irá saliendo poco a poco:

1.- TOSTONES: han pasado muchos años de la primera vez que los comí en Aida. Lida era la excelente cocinera (y persona) ecuatoriana que me dio a conocer esta delicia sudamericana. No mucho más tarde los encontré en un restaurante cubano que mi santo y yo todavía frecuentamos, y por fin ahora me he decidido a hacerlos en casa según la versión colombiana de mi compañera Karina (gracias mil)

Para ilustrarlo, he recurrido a esta página que lo explica fenomenal http://karmafreecookingenespanol.wordpress.com/2008/07/20/tostones-de-platano/

Pero no todo iba a ser de color de rosa: no deja de ser un "frito", así que hay que comerlos con moderación :(

2.- ALBÓNDIGAS IKEA: otra cosa que conozco desde hace mucho tiempo pero que no me había decidido a incorporar a mi cocina, y el resultado también ha sido muy satisfactorio. Se trata de las típicas albóndigas suecas que Ikea sirve en sus restaurantes acompañadas de mermelada y salsa de nata, muchas veces promocionadas como menú infantil.

Pues resulta que el sábado pasado me encontré con el combo de oferta en la tienda Ikea Food, y no dudé en traérmelo a mi maltrecha cocina. Las pelotillas sólo tienes que hornearlas 15 minutos, la salsa es de sobre y se cuece 5 minutos, y el bote de mermelada no hay más que abrirlo.

Además, con la salsa que me sobró hice unos puerros gratinados + jamón y queso muuuuuuuy ricos.

3.- YOGURTERA: recuerdo que fue a comienzos del verano pasado cuando nació mi inquietud por fabricar mi propio yogurt en casa. Tuve al menos dos intentos fallidos utilizando unos recipientes de barro que metía en el horno, pero todo eso ya es historia... por fin tengo una yogurtera que se encarga de todo.

Tengo que reconocer que la verdadera impulsora de esta adquisición ha sido mi amiga Marta V., al confesarme las pasadas navidades que su novio le había regalado el aparato en cuestión. Eso me dio el último empujón que yo necesitaba para hacer lo propio y corrí a pedírsela a los Reyes Magos.

El descubrimiento ha sido mayúsculo y desde entonces no hemos parado de comer yogurt a todas horas porque está para chuparse los dedos (y a mí me viene fenomenal para cubrir mis necesidades de calcio). Mis truquillos: unas cucharadas de leche en polvo a la mezcla, azucararlo antes de la fermentación, y dejarlo reposar unas horas a temperatura ambiente antes de meterlo en la nevera.

Y para seguir perfeccionando nuestra técnica, este mismo fin de semana vamos a asistir en El Espíritu del Bosque a un curso de lácteos, donde aprenderemos a elaborar otras variedades artesanales de yogurt y queso. ¡Estoy encantada!

Y esto es todo por ahora, aunque espero poder seguir escribiendo regularmente cuando vuelva a tener cocina. ¡Feliz cumpleaños para mí!