sábado, 17 de julio de 2010

Si no fuera por los helados...

Si no fuera por los helados podría decirse que sigo comiendo bastante bien. Es que me como un almendrado o un maxibon casi todos los días, y si no un solero de frutas rojas.

También sigo sacando partido de La Cocinera y en las úlimas semanas he probado unas cuantas recetas muy ricas: Verduras al pimentón (con menestra congelada), Estofado de cordero (con un resto de chuletas), y lo más sorprendente el Bizcocho de zanahoria que sale buenísimo, casi casi como el mío, así que puede merecer la pena ahorrarse el trabajo de amasarlo a mano. Pero 1 kg de bizcocho es demasiado, por lo que he congelado un trozo, a ver qué tal se conserva...

A destacar el inicio de la temporada de hortalizas, ¡¡ BIEEEN !!, que he celebrado cocinando unas Milhojas de berenjena con jamón y queso, una receta que me enseñó mi cuñada, y unos Calabacines rellenos de pescado del CD nº 148.

Otro día hice un guiso de Soja con verduras, la legumbre más completa pero también la más desconocida como tal, ya que casi sólo la vemos en productos derivados: brotes para ensalada, productos lácteos, bebidas, etc. Pero ya la utilizo igual que las lentejas y tiene un sabor muy suave. La diferencia es que su contenido energético y propiedades nutricionales son muy superiores. En consumer ofrecen esta información: La soja, la legumbre más completa.

Por último, voy a nombrar el menú de los últimos días que más me ha gustado. Como dije en el post anterior, hay menús que su sencillez, originalidad y equilibrio los hacen especiales: plato combinado de arroz al curry + emperador empanado. El primero pertenece a 1080 recetas de Simone pero en lugar de guisantes utilicé un resto de habitas fritas que tenía en la nevera, ¡me vino al pelo! Y el pescado lo empané, previamente cortado en porciones, porque era un filetaco imposible de asar a la plancha.

lunes, 28 de junio de 2010

De repente un menú con estilo

Ya hace más de dos meses que como y ceno en casa prácticamente a diario, y en todo este tiempo he intentado "diseñar" menús de muchas clases diferentes, siempre atractivos, ya sea por su calidad dietética, por su originalidad... Pero éste que os digo fue algo especial por lo inesperado del resultado.

Y es que los ingredientes principales eran muy simples: acelgas de primero y después pescado al horno. Dicho así puede parecer una caca sin ningún interés culinario, pero la cosa cambió por completo cocinándolo de la siguiente manera:

+ Acelgas con almendras, receta y foto de Consumer Eroski: ya he dicho que esta verdura y las espinacas no me gustan nada, pero con esta receta me las comí con mucho gusto, y de ahí su interés. Sólo hay que tostar ajo+harina+almendras y hacer una crema con la batidora, se añade un poco de agua y se le da un hervor junto con las acelgas precocidas. Bueníssimo.

+ Cogote de merluza a la Vizcaína: lo mejorcito de esta receta es que la preparó mi Anónimo con muchísimo esmero. Hacía unos días habíamos estado comentando que en mi curso de cocina se explica como hacerla, y él tenía muchas ganas de probarla en casa porque en los restaurantes le gusta mucho. Le quedó EXCELENTE, enhorabuena niño.

Y así es como a partir de unos ingredientes a priori sosos se puede elaborar un menú muy sabroso y con estilo :)

Antes de terminar quería hacer mención a las últimas recetas de mi BBDD que he cocinado:

+ Rollitos de pollo y salchichas del CF nº 147, que en realidad fueron de pavo y que fusioné con la receta clásica de rollitos de pollo con bacon y queso, pero respeté la deliciosa salsa de queso en lugar de nata.

+ Garbanzos con tomillo del CF nº 146, salteados con taquitos de patata, zanahoria, cebolla y jamón serrano. Una sartén muy sencilla, saludable y fácil de preparar.

Hasta la próxima!

viernes, 25 de junio de 2010

Mermelada de música

Este es un verso que descubrí hace muchos años -yo podría tener 16 ó 17- en un libro de selección poética que me regalaron unas amigas. Pertenece a un poema de Gloria Fuertes titulado "Tu mirada":

Tu mirada me sabe a muchas cosas:

polvorón infrecuente de mi infancia,

mermelada de música,

pan, de trigo candeal,

tu mirada

Enseguida me despertó una gran ternura, y lo tengo siempre en mi mente como imagen de las cosas más dulces, delicadas y sensibles que la vida me ofrece.

Es muy difícil, creo que imposible, explicar el amor que te inspira un hijo recién nacido, y mucho menos me siento capacitada para hacerlo por escrito. Por eso recurro a este símbolo, para expresar el sentimiento que me invade desde que tenemos a nuestra pequeña con nosotros, y lo he hecho un poquito más tangible preparando una deliciosa mermelada casera.

La intención era aprovechar unas frutas exóticas de las cestas que me llegaron al hospital (muchas gracias a Cris y a Diana), porque ¿qué hacer con nísperos, physalis y naranjitas de la china (kumquats)?

Todo triturado en la picadora y después filtrado por el pasapurés quedó una crema espesa y homogénea con todo el sabor y la intensidad de pieles y pulpa. Ya sólo tenía que añadir la proporción adecuada de azúcar y poner en marcha "La Cocinera".

Tenía mis dudas sobre si nos gustaría un dulce de sabor cítrico, pero no sólo nos ha gustado sino que ¡nos ha encantado! La textura y el sabor en su punto justo. Un color naranja intenso. En fin, una delicia.

Para terminar este homenaje, ya sólo me queda decir: Te quiero mi vida.

domingo, 6 de junio de 2010

Ya voy aligerando

Cada día voy simplificando más mis menús porque poco a poco se va acercando el momento, y yo cada vez estoy más cansada y sobre todo más gor... hinchada. Pero todavía me quedan ganas de hacer recetas nuevas e interesantes.

El pasado jueves era día festivo y mis suegros vinieron a comer a casa. No tuve tiempo de preparar nada a propósito, pero lo que íbamos a comer mi Anónimo y yo creo que sirvió perfectamente para un menú especial.

De entrante comimos un gazpacho casero fresquito, y como plato principal unos Calabacines con salmón ahumado. Ésta fue una de las primeras recetas que comenté en el blog allá por enero de 2009, pero en esta ocasión tengo mi propia foto y sí que acompañé el plato con una salsa de marisco improvisada, con sofrito de ajo y cebolla, vino blanco, nata y unas gambas, todo triturado.

Se me ocurrió echarle una pizca de colorante alimentario (el de la paella) para darle más vistosidad, pero por ser prudente me quedé un poco corta. De guarnición creo que fue muy acertado el flanecito de arroz blanco. De postre repetí el Tiramisú (ya dije que me había sobrado queso mascarpone) y fue un éxito. Todo en general creo que gustó mucho.

Y este fin de semana he tirado de BBDD y cocinado unos Garbanzos con chirlas del CF nº 147, aunque no quedé muy contenta porque tuve que cocer los garbanzos a última hora, se deshicieron y quedaron insípidos, luego no pude cocerlos con el resto de ingredientes..., total que no quedó una mezcla homogénea mi sabrosa. Lo ideal hubiera sido utilizar un bote de garbanzos ya cocidos, ya la repetiré así en otra ocasión.

Hoy un Guiso de pollo al estilo marroquí, basado en la receta de Arroz con pollo del CF nº 146 porque llevaba cebolla, pasas y canela, pero cocinado en la olla exprés al modo del Conejo a la cerveza de Arguiñano, sustituyendo ésta por Pedro Ximénez, muy exótico y muy rico!

Ha sobrado un tazón de salsita, que por cierto nunca consigo espesar como a mí me gustaría a pesar de que rehogo una cucharada de harina con el sofrito. Igual la utilizó en los próximos días para mojar un cus-cus...

Hasta otra!

lunes, 31 de mayo de 2010

Delicias italianas by Jelen

Así, sin proponérmelo, el sábado preparé un menú de lo más italiano: como plato principal Rissotto con setas, y de postre Copa de Tiramisú. Ya después me di cuenta que eran dos maravillas de la cocina italiana, por lo que merecen este homenaje particular.

Sobre el risotto puede decir que creo que ya es el cuarto que hago. El primero fue aquel Risotto Primavera que explicaba hace más de un año en Recetas para un finde en casa, después hice otro con guisantes, y el tercero y último también fue con setas, todos del libro "Platos de arroz".

Pero este Risotto con setas lo he copiado del CF nº 146, y la diferencia con los anteriores es que se utiliza vino tinto en lugar de blanco. Yo creo que el resultado de sabor no es ni mejor ni peor, pero la presencia sí empeora con el vino tinto, que aporta un color pardo que nunca me ha gustado (excepto para guisos de ternera). Los taquitos de jamón que añadí por propia iniciativa tampoco me gustaron, yo creo que desentonan en un plato de consistencia tan suave y melosa.

Y después el postre: Copa de Tiramisú, según receta de la misma revista. Una fórmula muy sencilla, aunque necesita del auténtico queso mascarpone (es decir, que hay que ir a Carrefour), pero yo apostaría por utilizar en su lugar el convencional queso blanco para untar.

De hecho he encontrado en el CF nº 150 otra receta de tiramisú que lo hace así. Otras diferencias son que ésta última lleva nata montada en lugar de yemas de huevo, y que el licor lo mezcla con la crema de queso en lugar de emborrachar el bizcocho. En cualquier caso ¡las dos recetas me parecen estupendas!

Como me han sobrado bizcochos y queso es posible que en los próximos días pruebe con la segunda versión (a pesar de que "Ya me he pasao").

sábado, 29 de mayo de 2010

Ya me he pasao...

Esta semana se me ha ido un poco la mano con los dulces. Con eso que dicen de que la repostería casera es mucho más saludable que la industrial, me he debido pensar que es lo mismo que comer verdura!

Supongo que la diferencia está en que las calorías proceden no tanto de grasas saturadas como de ácidos grasos insaturados, que son mucho más asimilables y útiles para el organismo. Yo además siempre intento sustituir los productos refinados por su versión integral (más fibra), los lácteos enteros por los desnatados, y el azúcar por edulcorante bajo en calorías, por no hablar de los conservantes y colorantes que le ahorro a mi cuerpecito.

Pero ni todo ello justifica que esta semana haya hecho unos Flanes de plátano, un Bizcocho de manzana y pasas, y unas copas de Tiramisú...

Las alarmas saltaron cuando vi que los flanes (en el CF nº 147) tenían 575 calorías por ración ¿pero que me estás contando? ¡no me lo podía creer! He intentado consolarme restando las kcal. del chocolate fondant que no utilicé, y recalculando las cantidades ya que mis flaneras son 3/4 de la ración que dice la revista. Total, unas 300 calorías por flan, pero me sigue pareciendo mucho.

El bizcocho lo he hecho con mucha ilusión a imagen y semejanza de los Bizcochitos Fruta&Fibra de All-Bran, siguiendo el procedimiento de aquellos Bollitos de manzana al PX de Secocina, pero sustituyendo el vino por pasas sultanas en almíbar. Los de Kellogg's tienen 146 kcal. los 40 gr. así que imagino que mis raciones puedan tener unas 300.

Y ya para terminar, el Tiramisú del que hablaré en mi próximo post, que he conseguido reducir a raciones de unas 200 calorías porque he servido la mitad de cantidad que dice la revista y sustituido el azúcar por aspartamo.

Así que nada, comienzo desde hoy mismo a hacer penitencia y dejo de cocinar dulces, pero no de comerlos! porque no voy a tirar el flan, el bizcocho y los tiramisús que me quedan ¿no? ;)

jueves, 27 de mayo de 2010

Redescubriendo "La Cocinera"

He hecho este intento muchas veces pero nunca había conseguido avanzar como lo estoy haciendo ahora. En menos de 2 semanas ya he probado 5 recetas con "la máquina", ¡y 4 de ellas saladas!

Es porque me he concienciado de que puede ahorrarme tiempo, ahora que lo voy a necesitar más que nunca, pero sobre todo me permite centrar mi atención en otras cosas. Creo que es lo mejor que tiene este sistema, que le das a un botón y puedes olvidarte de tiempos y temperaturas, sin embargo del fuego o del horno hay que estar pendiente, no lo puedes descuidar.

Así que me he preparado, a partir del índice de recetas del libro, una selección de las más sencillas y tradicionales en sus ingredientes y elaboración, y también las he clasificado por el tipo de alimento, como una pequeña base de datos. Y ya he hecho éstas:

+ Bacalao con tomate: salió buenísimo con una lata de tomate troceado (que no triturado) y un bote de pimientos asados en conserva.

+ Pastel de queso con galletas: un gran descubrimiento, sólo hace falta queso fresco (triturarlo bien, batirlo incluso), leche condensada, galletas y huevo. Sale un pastel jugoso que da gusto. Está delicioso acompañado de plátano y canela (como en la foto) o con unas fresas, o mermelada, seguro que con nata montada también. Lo incluyo en mi lista de clásicos imprescindibles.

+ Lomos de merluza con guisantes: quien dice guisantes dice menestra congelada (verduras delicatess de eismann) + unos espárragos trigueros. Mi madre vino a comer y le gustó mucho.

+ Ragout de sepia con pimiento choricero: estaba deseando probar este condimento y el sabor no me defraudó, aunque la verdad, es fuertecito, por eso creo que la cantidad que sugiere la receta es quizá demasiada. Lo hice con patata tomando como referencia otras recetas parecidas y eso ayudó a suavizar un poco el plato.

+ Jamoncitos a la pimienta: nata líquida + granos de pimenta prometían una salsita sabrosa y cremosa, pero luego resulta que se empasta con el picadilo de cebolla y zanahoria y no queda fluido, aunque está muy rico.

Y bueno, tengo otras muchas recetas seleccionadas con carne de cerdo y vacuno, púdines y quiches saladas, verduras y legumbres, etc. Por fin parece que le voy a sacar partido a la máquina y a mi tiempo... Pero ojo! sigo pensando que en la mayoría de casos y situaciones es mucho más gratificante cocinar por los métodos tradicionales, y disfrutar tanto del proceso como de los resultados :)

Hasta otra!